Protección de las variedades alimenticias autóctonas
El proyecto consiste en mantener los ecosistemas originales de la región del restaurante. La pesca de alta calidad no tiene graves problemas de subsistencia, ya que sus productos gozan de un gran reconocimiento nacional, lo que motiva su cuidadosa protección y explotación ordenada.
Pero debido a que la zona es famosa por su excelente pescado, se han descuidado otros productos autóctonos. Estos son:
- cereales originarios de la zona (como el trigo de la Marina)
- Ovejas de razas autóctonas (como la raza guirra)
- Variedades cultivadas y silvestres de hortalizas comestibles autóctonas (como algunas variedades de calabazas, raimet de pastor, etc.).
Pep Romany, de Pont Sec, colabora en el desarrollo y uso de estos productos excepcionales en sus creaciones culinarias. También se ha convertido en un firme defensor de estos productos, haciendo proselitismo entre ellos porque entiende que es necesario el conocimiento y la educación pública en su uso para garantizar que sigan estando disponibles y que, por tanto, sigan contribuyendo a mantener la diferencia y originalidad de los sabores y texturas de los platos que los incluyen. Estos ingredientes y estas formas únicas de utilizarlos forman los pilares fundamentales de la cocina del territorio hacen que su cocina sea única.
